jueves, 28 de marzo de 2013

Mentiroso.

¿Os acordáis de aquél juego de cartas en el que tenías que acusar de mentir a vuestros compañeros? Creo que sólo habré conseguido ganar a ese juego un par de veces. Mis primos me tenían calada. Alguna todavía lo piensa (Tú, sí, tú. Que tengo acusaciones tuyas recientes diciendo que soy una mala mentirosa).

No creo en el karma como tal, pero sí creo que cada uno recoge lo que siembra. Creo que el refrán inglés lo describe incluso mejor: What goes around, comes around. 

De esta manera, si tú tratas mal a una serie de personas, es probable que te encuentres con que no tienes quien te ayude en un momento de necesidad. Si desprecias a los que crees que están por debajo de ti, no te apreciarán cuando lleguen mas lejos que tú. 

Lo difícil no es mentir. Lo difícil es que nunca te pillen, por mucho tiempo que pase. Y el castigo del embustero es no ser creído, aún cuando diga la verdad*.




martes, 26 de marzo de 2013

Corre.

Corre. Corre con todas tus fuerzas para que no te alcance. No hay tiempo de mirar atrás, sólo para correr. Corre. Un paso detrás de otro, pero no pienses en eso: te costará más. ¿Oyes esa canción que suena en tu cabeza? Intenta acompasar tu ritmo al suyo, a lo mejor consigues olvidarte de todo durante un rato. Corre aunque te duelan los pulmones por ese aire gélido. Y prepárate, porque esto va a ser un sprint permanente. De los que hacen que te tiemblen las rodillas porque no aguantas ni un metro más. Y sin embargo... No puedes parar. Tienes que seguir corriendo, como si tu vida dependiera de ello. 

Corre.

Corre.

Corre.

Porque esto es la vida. Bienvenido al mundo real.


domingo, 24 de marzo de 2013

Tonta

Por creer que lo que pasa en tu cabeza se va a hacer realidad. Tonta. Por volver a creerlo, una y otra vez, despues de cada signo en el que se demuestra lo contrario. Tonta. Por tropezar con la misma piedra todo el rato y apiadarse... De la piedra. Tonta. Porque los pañuelos son para llorar y tirarlos, nadie los vuelve a usar. Tonta. Por creer que estás en la cima del mundo, ¿y sabes qué? No es que no estés, es que ni siquiera sabían que querías ir. Tonta. Tonta. Tonta. Porque hoy lloras pero las dos sabemos que dejarás que te vuelva a pasar.
Lo que yo decía: Tonta.

sábado, 23 de marzo de 2013

500 days of Summer



"It took a long time but Tom had finally learned. There are no miracles. There is no such thing as fate. Nothing is meant to be. He knew. He was sure of it now."





De caballeros de armadura brillante, que resultan ser de hojalata. 

Por cierto: las gomas elásticas no se pueden estirar eternamente. Llega un momento en el que se rompen y te dan un latigazo en la cara. No sabéis lo que escuece.

jueves, 14 de marzo de 2013

En todo amar y servir.

No sigue mi línea habitual de escritura, pero quiero hacerlo. A ver qué tal sale.



Roma. Marzo de 2013.

Aquí estoy una vez más. Me encanta esta ciudad, se respira el arte en cada esquina. Desgraciadamente, esta vez no vengo de visita: hay que tomar decisiones, y no va a ser fácil. Con un poco de suerte, podré volver a casa cuanto antes. Con un poco de suerte. 

---

Llevamos ya un par de días en el Vaticano. Ha empezado el Cónclave, y hay muchas decisiones que tomar. No estamos eligiendo un predicador, ni una mera cara para la Iglesia. Hay muchas cosas que hacer, tanto por cambiar... y demasiada gente cansada. Se habla de la necesidad de escoger a alguien joven, con fuerzas para soportar las tareas del cargo, y cuya salud no vaya a impedir tomar las decisiones correctas. Alguien con carácter que nos pueda guiar a todos, pero que vea al prójimo en cada esquina. Alguien que encuentre a Dios en todas las cosas. Hoy más que nunca, necesitamos al representante de Dios en la tierra. Una vez más, me pongo a su servicio, para que me guíe en mis decisiones, y me ayude a buscar y hallar la voluntad de Dios.

---

Segundo día aquí. Se supone que aquí podemos reflexionar todo lo que sea necesario, y sin embargo... No sé que hacer. No es la primera vez que se plantea esta situación, y eso hace que mis dudas sean aún mayores. Le doy vueltas, una y otra vez. ¿Por qué se repite esta situación? Señor, no me permitas que sea sordo a tu llamado. Y sin embargo, ¿Será esa su verdadera voluntad? ¿Será lo mejor para la Iglesia? ¿Seré capaz? Me retumban en la cabeza las palabras de San Francisco de Javier:
"Señor, aquí estoy. 
¿Qué quieres que yo haga? 
Envíame a donde tú quieras."

---

Cuando se anunció la decisión, notó un gran peso sobre sus hombros. No iba a ser fácil, e iba a necesitar ayuda. Se repetía a sí mismo una y otra vez esa oración que tanto había utilizado desde el noviciado.
"Tomad, Señor, y recibid
toda mi libertad,
mi memoria, 
mi entendimiento,
y toda mi voluntad;
Todo mi haber y mi poseer.
Vos me lo disteis,
a Vos, Señor, lo torno.
Todo es vuestro,
disponed a toda vuestra voluntad.
Dadme vuestro amor y gracia,
que ésta me basta."

Una y otra vez.

Un paso detrás de otro.

Antes de salir, paró un minuto.

"Su Santidad, todo el mundo está esperando."

Una última frase. Una última oración. Un último deseo, antes de que fuera público.

"En todo, amar y servir"


sábado, 9 de marzo de 2013

Película de una vida

Y decimos que no a caballeros andantes, a la espera de...
¿A la espera de qué? De que otro cuya armadura brille más? ¿Y si le brilla la armadura pero tienes las bisagras oxidadas?
Nos equivocamos todos y cada uno de los días en nuestras decisiones. Y en algunas de ellas, somos conscientes de que nos estamos equivocando en el mismo momento en el que las palabras salen de nuestra boca, o incluso antes. Y aún así, no reaccionamos, dejamos que todo siga igual, porque nos da miedo, no nos atrevemos a ver qué pasaría si decidieramos cambiar nuestra vida, aunque sólo fuera un rato.
Es ahí cuando empezamos a mirar desde fuera, y vemos dos historias paralelas: una, la que es, y otra, la que podría haber sido.
Algún día me atreveré. A ser protagonista en vez de espectador de mi propia vida.

domingo, 3 de marzo de 2013

Cuentos cortos

Un cruce de miradas.

Volver con tus amigos

Pedir una copa.

Bailar como si fuera el último día de tu vida.

Dar media vuelta, y ahí está.

Durante una canción, se ha parado el tiempo. Ese momento estará ahí para siempre.