sábado, 31 de diciembre de 2011

2011

Ya no queda nada para que se acabe. Unas horas que pasaremos con familia o amigos. Los que tengan más suerte, con todos ellos. Reiremos, cantaremos (yo no, que no quiero que llueva en nochevieja, pero seguro que hay alguien que canta), y haremos memoria.

Miraremos atrás, y haremos balance de lo que ha sido este año.

Para mí, desde luego ha sido un año completo. Ha tenido los mejores momentos, experiencias que me han hecho mucho daño, cosas que no cambiaría por nada del mundo, y otras que, si pudiera volver atrás, haría de manera completamente distinta.

Hago balance, de lo bueno y de lo malo, me alegro de que haya tanto bueno, y pienso en todo aquello que me faltó decir, lo que nunca pude llegar a explicar.

Yo ya he hecho mi reflexión y mi lista de buenos propósitos (que desgraciadamente no difiere mucho de la que ya hice hace tiempo), asi que solo me queda desear una cosa, tanto para mí como para vosotros:

Que podamos pasar este año 2012 con los que más queremos. Feliz año.


martes, 27 de diciembre de 2011

Te echo de menos.

Te echo de menos. Poco a poco me olvido de ti, y alguien te menciona. Tardas un microsegundo en volver a conseguir que eche de menos ese amigo que perdí.

Te echo de menos. Vuelvo a mi camino, y con el tiempo, se me empieza a pasar. Esta vez, nos encontramos por casualidad,  y por un momento, pienso que todo va a volver a ser como antes.

Te echo de menos. Pasa el tiempo, de vez en cuando me acuerdo de ti. Pero cuando empiezo a conseguirlo, cuando ya parece que se ha terminado...

Te echo de menos.


sábado, 26 de noviembre de 2011

Bien está lo que bien acaba

A veces la gente te decepciona. Es lógico, somos humanos y nadie es perfecto. Duele, pero se sobrevive.

En cambio, hay gente que, sin saber por qué, reaparece. Y lo hace a lo grande.

Los mejores no siempre son los que no se van.

En mi caso, el mejor es el que ha hecho lo posible por volver. Y es que bien está lo que bien acaba.


Published with Blogger-droid v2.0.1

jueves, 17 de noviembre de 2011

Estoy dispuesta...

A intentarlo.

A pasar vergüenza.

A volver andando a casa.

A quedarme sin voz.

A estar ahí.

A dormir poco.

A hacer un hueco en mi lado del sofá.

A tener más diálogos y menos monólogos.

A dejar de interrumpir cuando me cuenten algo.

A escuchar más.

A quejarme menos.

A no preocuparme por tonterías.

A dejar de mirar atrás cada vez que avanzo un poco.


Esta vez, estoy dispuesta incluso...


A creer en la magia.


Published with Blogger-droid v2.0.1

domingo, 30 de octubre de 2011

Propósitos para este mes

- Voy a estudiar.
- Me vas a llamar, para que pueda dejar de mirar el teléfono y estudie de una vez.
- Voy a comer sano. Excepto cuando decida no hacerlo.
- Entregaré los trabajos dentro de plazo.
- Dejaré de agobiarme cuando no toca.
- No dejaré todo para el último momento para evitar agobiarme cuando no toca.
- Intentaré llegar a a tiempo a clase. Por lo menos, una vez a la semana.
- Voy a dejar de salir tarde de casa para poder escuchar cinco minutos menos al profesor.
- Voy a guardar la ropa de verano antes de que llegue el invierno. (Espera, se supone que esto tiene que ser realista: Voy a guardar, por lo menos, los trajes de baño antes de que llegue el invierno)
- Voy a dejar de escribir cuando debería estar estudiando.

jueves, 27 de octubre de 2011

Jugar no siempre es divertido

Ahora mismo gritaría: -¡Crucis! ¡Eso no vale! - y te explicaría las reglas del juego.
Que cuando miro a la pared, cierro los ojos y cuento hasta cien es porque te quiero ver al abrir los ojos.
Que me hayas dejado de llamar, pero no te vayas de mi cabeza es trampa
Que quiero dejar de ser la que siempre la liga, y esta vez ser yo la que se esconda hasta que alguien la encuentre.
Que no me gusta jugar al pilla pilla, que siempre pierdo. Y ya sabes que tengo muy mal perder.
Que no podías haberlo dejado más claro: -Por mí, y por todos mis compañeros. Y por mí primero.

Menuda mezcla de juegos tenemos.
Porque después de todos estos juegos, me quedo con la sensación de que sólo era un parchís: Te comiste una ficha, avanzaste 20 y yo me quedé atrás. Y no consigo sacar un cinco para salir de casa.

martes, 11 de octubre de 2011

Every new beginning comes from some other beginning's end.

Porque a veces parece que se hunde el mundo.
Porque te dan ganas de apagar el despertador y volverte a meter en la cama, donde estás refugiado y nada te puede atacar, ni siquiera los monstruos del armario.
Porque no salir de casa es más fácil, y bastante has tenido con lo tuyo.

Y sin embargo, un día haces el esfuerzo, y al apagar el despertador decides levantarte. Y ese día a lo mejor no, pero al siguiente descubres que el mundo ni empieza ni acaba donde tu creías. Llega algo que te sorprende, que a lo mejor no se queda más de dos segundos en tu vida, pero sirve para que te den ganas de ver qué viene después.

Y es que este año, promete.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Someone like you


"Someone like you is the last song in the record, and it was… Again, I guess that when I was writing it, I was feeling pretty miserable and pretty lonely, which I guess kind of contradicts Rolling in the Deep, when I was like I'm going to be fine… this one was me kind of… On my knees, really."


"And I'm sure there will be another relationship – well. I hope so, anyway – that helps change me, define me as well. But I can imagine being about forty and looking for him again, only to turn up and find that he's settled with a beautiful wife and beautiful kids and he's completely happy… and I'm still on my own"

I heard that you settled down
That you found a girl and you're married now
I heard that your dreams came true
Guess she gave you things I didn't give to you
Old friend, why are you so shy?
Ain't like you to hold back or hide from the light

I hate to turn up out of the blue, uninvited
But I couldn't stay away, I couldn't fight it
I had hoped you'd see my face and you'd be reminded
That for me, it isn't over

Never mind, I'll find someone like you
I wish nothing but the best for you, too
Don't forget me, I begged, I remember you said
Sometimes it lasts in love, but sometimes it hurts instead

You know how time flies
Only yesterday was the time of our lives
We were born and raised in a summer haze
Bound by the surprise of our glory days

I hate to turn up put of the blue, uninvited
But I couldn't stay away, I couldn't fight it
I had hoped you'd see my face and you'd be reminded
That for me, it isn't over yet

Never mind, I'll find someone like you
I wish nothing but the best for you, too
Don't forget me, I begged, I remember you said
Sometimes it lasts in love, but sometimes it hurts instead

Adele. 

martes, 13 de septiembre de 2011

Citas Robadas II

    "Lo malo de idealizar a alguien es que dejamos de verle como lo que es: humano"

lunes, 5 de septiembre de 2011

Empezaré... Por el principio

                Es una de las primeras veces que me pongo a escribir una carta, y no consigo pasar del encabezado.
                “Querido Papá: “

                …

                No es por falta de cosas para decir, es por necesitar decir demasiadas. Porque no sé por dónde empezar, ni cómo ordenarlas. Supongo que empezaré… Por el principio.
                Menos mal que estoy al lado de la ventana. Aunque parece que se avecina una tormenta.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Como serían las cosas si las pudiera dibujar…


    Cogería el coche. Iría por el garaje hasta salir a la calle. Cogería la carretera, cualquiera sirve. Esta vez no iría con la radio puesta, porque quiero olvidarme de todo, aislarme del mundo, alejarme de todo eso que lleva semanas dando vueltas por mi cabeza.
    Empiezo a acelerar. Piso el embrague, cambio de marcha y sigo acelerando. Me da igual que esté lloviendo, yo voy cada vez más rápido, porque lo único que quiero es dejarlo todo atrás, correr más que mis problemas. Pasa un rato largo, aunque a mí no me da esa sensación. Al fin y al cabo, estoy concentrada en conducir y no pensar. Aunque me acaba resultando difícil y paro. He llegado a un pueblo pequeño, en la montaña, y está empapado, pero eso sólo lo hace más bonito. Hace fresco, pero no me importa. La vista es increíble, el pueblo está en la ladera de una montaña y desde el mirador se ve todo el valle, y al fondo, empieza a salir el sol.
    Quizá ahora, en un paisaje que merece la pena ver, me sentaría en la hierba y me apoyaría en un árbol. Da igual que estén mojados, ya me secaré. Me empiezo a calmar y observo lo que hay alrededor: todo es distinto: los colores, el olor, el viento… Sé que una vez allí, me gustaría poder hablar con un amigo, y cómo esta es mi historia, y me la estoy imaginando yo, le vamos a llamar Jaime, y le vamos a hacer aparecer por ahí. Él nunca se altera, y aunque no sea verdad, parece que siempre tiene todo bajo control, porque sabe lo que hay que decir para que deje de preocuparme. Hablaría con él, me demostraría que son todo tonterías, y que una vez más está todo en mi cabeza. Y después cambiaría de tema. Me contaría dos o tres anécdotas para que me ría un rato y me obligaría a salir de fiesta. Porque de vez en cuando, es necesario, y me lo voy a pasar bien. "Y lo sabes", añadiría.
    Ahí, tirada en el suelo de aquél mirador, se me habría pasado la tarde. Pero ya toca volver a Madrid, y se viene conmigo. En el coche me obligaría a poner música, y se reiría de mí cuando suenan canciones antiguas y le digo que no las conozco. No es ninguna novedad, pero seguiría fingiendo que se sorprende y se indigna cada vez que pasa.
    Tardamos un buen rato en llegar a Madrid, porque ya no hace falta correr tanto. Nos despedimos, aunque los dos sabemos que sólo va a ser por un rato, y es que esta noche salimos.
    "Y lo sabes"

jueves, 25 de agosto de 2011

La mentira mas gorda

Me pedian por aqui que aprovechara una tarde libre para escribir una entrada, pero todo lo que me salen son tonterias varias (mas que de costumbre, quiero decir). No quiero hacer spam, pero mucho peor me parece el plagio, asi que os voy a dejar aqui una entrada de Clara que define a la perfeccion lo que a mi me habria encantado poder escribir ahora mismo. Espero que os guste.


martes, 9 de agosto de 2011

lunes, 8 de agosto de 2011

Taking chances.

Soy consciente de que llevo siglos sin escribir un mísera entrada, y me paso por aquí para deciros que estoy sin ordenador (el mío está arreglando) y el que estoy usando ahora no funciona demasiado bien, así que me cuesta bastante escribir (entre otras muchas cosas, al teclado no le terminan de funcionar bien las letras O y E, y eso complica un poco la redacción, sobre todo si tienes tan poca paciencia como yo). En cualquier caso, ya que estoy aquí, os dejo la letra de una canción que estoy escuchando mucho últimamente.

Don't know much about your life,
don't know much about your world but
don't want to be alone tonight
 on this planet they call earth.

You don't know about my past, and
I don't have a future figured out.
Maybe this is going too fast,
and maybe it's not meant to last.

But what do you say to taking chances?
What do you say to jumping off the edge?
Never knowing if there's solid ground below,
or hand to hold, or hell to pay...
What do you say?

I just want to start again,
and maybe you could show me how to try,
maybe you could take me in,
somewhere underneath your skin.

And i had my heart beating down, 
but I always come back for more
There is nothing like love to pull you up, 
when you're laying down on the floor there.
So tak to me like lovers do, 
so walk with me like lovers do

Don't know much about your life
and I don't know much about your world...

 

lunes, 18 de julio de 2011

Do you come here much? I’d swear I’ve seen your face before…


    Estoy de vacaciones con mis amigas, y mientras estamos andando por la calle, se nos cruza un chico. Y para variar un poco, no os voy a hablar de él, porque supongo que sería un chico normal, pero la verdad es que no me acuerdo de él. Sí me acuerdo, en cambio, de su colonia. Recuerdo que me llamó la atención, y me llevó bastante lejos del Paseo Marítimo de Estepona. Me fui de la provincia de Málaga, de Andalucía y cambiamos de comunidad autónoma. En lo que dura un parpadeo llegamos a un pueblecito pequeño, pero más bonito que muchas de las ciudades que conozco. Es La Granja de San Ildefonso, en Segovia.
    Por esa colonia vuelvo a bailar en aquella plaza contigo y algunas amigas. Volvemos a dar un paseo por las calles cuando no hay ni un poquito de luz. Esa noche me dejó cicatriz. Y no es una metáfora, con la risa de si podías o no cogerme en brazos acabamos tirando la valla que había al lado, que me rozó la pierna lo suficientemente poco para que no nos diéramos cuenta hasta que ya había pasado un rato, pero que me hizo una heridilla. Pero que yo me de golpes o me haga heridas no es ninguna novedad, así que volvemos a bailar con nuestros amigos. Aunque ya ha pasado un año, volvemos a echarnos unas risas discutiendo sobre quién bebía más de la copa de ginebra con limón, aunque los dos sabíamos que la mayoría de la copa estaba en el suelo de la plaza (o en su defecto, en mi vestido). Suena el "Hola Don Pepito", y me prometes que siempre que oigas esa canción te acordarás de mí y de esa noche. Vuelvo a hacer un pase de modelos con tu camiseta, que huele a ti y a esa colonia que ha hecho que nos volvamos a encontrar, y hago bromas con que me queda mejor que a ti. Empieza a amanecer, y hacemos una apuesta: si son más de las seis y media, me debes una copa. De ginebra con limón, evidentemente. Eran más de las seis y media, y aunque quieres ir a por la copa, te recuerdo que no va a haber ningún bar abierto a esas horas, así que entramos en casa.
    No creo que recuerdes que todavía me debes una copa, y no creo que la famosa canción de Miliki te recuerde a mí. Nos hemos visto varias veces desde entonces y nos hemos reído y hemos vuelto a bailar, aunque no hemos hablado de ello y nada me hace pensar que te acuerdes. Pero, ¿Sabes qué? Hace mucho que decidí que no iba a pensar en lo que podría haber sido, y sonrío al pensar en ello.
    Y fue así, con mi sonrisa, que volví al Paseo Marítimo, donde estaban mis amigas, y donde no había pasado ni un segundo desde que yo me había ido, aunque hubiera dado tiempo a que se repitiera todo ese fin de semana en Segovia. Y es con esa misma sonrisa que escribo ahora, antes de irme a la cama. Porque el mero hecho de no haber tenido mi final feliz no significa que no sea feliz al recordarlo.

jueves, 14 de julio de 2011

No me desampares ni de noche ni de día

    Como ya sabéis, en mi descripción del perfil pone que soy un despiste con patas. (Y si no lo pone, tendré que cambiarlo para que lo ponga).

    Me decía mi amiga Sonso el otro día que ella últimamente tiene un ángel de la guarda que la cuida, y que por eso le salen tan bien las cosas. Como siempre, yo me limitaba a morirme de envidia. ¿Sabéis qué? Que mi ángel de la guarda no tiene nada que envidiarle al suyo. Y ahora veréis por qué.

    Esta tarde decido ir a la biblioteca de la universidad a estudiar. Sé que voy a volver tarde, y a esa hora por la noche no hay autobuses, así que cojo la moto para ir. Al llegar a la puerta de la biblioteca veo que no ay sitio para más motos, así que sigo a la manzana de al lado y dejo la moto ahí. Me voy, y OCHO horas más tarde, a la una y media de la mañana, salgo de la biblioteca, y al llegar a la moto… ¡Sorpresa! Había perdido mis llaves. "Bueno Asun, cálmate. Has tenido muchísima suerte de que no te la hayan robado. Lo primero es llevármela a casa para que quien sea que tenga mis llaves no se la lleve antes. Mierda. No me la puedo llevar a casa, no tengo llaves." Total, que llamo a mi madre (que evidentemente, estaba durmiendo) y le digo que busque las de repuesto. Que resulta que tampoco están en su sitio. Al final las tenía mi hermano, que no quería pedirme mi copia cada vez que cogiera él la moto. Pero no tiene la del candado. "A ver Mamá, cómo no va a tener la del candado. Si tiene esa copia para coger la moto sin tener que pedirme las llaves, también tendrá que tener el candado, ¡sólo la del motor no le sirve de nada!" Al cabo de un rato, encuentran la copia de la del candado. (Todo esto, a la una y pico de la mañana, imaginaos lo que debían estar pensando de mí en mi casa).

    Mientras discutía con mi madre por teléfono a mí me había dado tiempo a volver a mi sitio en la biblioteca, mirar que no estuvieran por el suelo, hablar con una amiga para ver si me estaba gastando una broma, volver sobre mis pasos, ir al bar donde habíamos cenado a ver si se me habían caído ahí. Nada. Ni rastro de mis llaves, y ni los de seguridad de la universidad ni las señoras de la limpieza las habían visto. Total, que cuando mi madre me dice que ya está saliendo de casa y que me trae la copia, vuelvo a la moto a esperarla. No sea que al desalmado que me las ha robado le dé por venir a llevarse la moto justo ahora que se va a solucionar todo. Pues justo cuando me siento en la moto, veo que se abre la puerta de la Escuela de Guerra del Ejército (Soy repetitiva, pero insisto, es la una y pico de la mañana, no es lógico que se abra la puerta a estas horas) y sale un militar (Nada feo, por cierto. Pero no soy objetiva, todos sabemos que me pierden los uniformes) que se me queda mirando. Y me dice: "¿Esa moto es tuya?". "Si… ¡Espere! ¿No habrá encontrado un peluche (sí, soy así de cursi, mi llavero es un peluche) con dos llaves, no?" Total, que sin hacerme caso, vuelve a entrar en la escuela, y cuando sale… ¡Tacháaaan! ¡Tenía mis llaves!

    Por lo visto, me las había dejado puestas, y un señor que lo había visto, les había dado las llaves para que me las dieran. Sí, tengo una suerte que no me la creo ni yo, que ya es la segunda vez que me pasa esto, y en las dos, me vino un chico guapérrimo a salvarme el culo.

    Y con esto queda demostrado que mi ángel de la guarda mola más que el de Sonso. Ahora sólo queda rezar por que siga por aquí mañana por la mañana, que tengo un examen en el que no me vendría nada mal su ayuda… Y es ahora cuando me acuerdo de aquello que rezaba de pequeña… y que me va a tocar retomar:

Ángel de la Guarda, dulce compañía. No me desampares ni de noche ni de día. No me dejes sola, que me perdería.

domingo, 3 de julio de 2011

P.S. I love you – La última carta


    Dear…
    I don't have much time. I don't mean literally, I mean you're out buying ice cream and you'll be home soon. But I have a feeling this is the last letter, because there is only one thing left to tell you. It isn't to go down memory lane or make you buy a lamp; you can take care of yourself without any help from me.
    It's to tell you how much you move me, how you changed me. You made me a man, by loving me… And for that, I am eternally grateful… Literally.
    If you can promise me anything, promise me that whenever you're sad, or unsure, or you lose complete faith, that you'll try to see yourself through my eyes. Thank you for the honor of being my wife. I'm a man with no regrets. How lucky am I. You made my life… But I'm just one chapter in yours. There'll be more: I promise. So here it comes, the big one.
    Don't be afraid to fall in love again. Watch out for that signal, when life as you know it ends.
    P.S. I will always love you.

viernes, 1 de julio de 2011

Incertidumbre


    Hay veces que me pongo a escribir, y lo que escribo son historias sin argumento, o razonamientos sin pies ni cabeza. Hoy es uno de esos días, pero escribir esto me ha ayudado a pensar, y eso me parece suficiente motivo como para compartirlo con vosotros, y juzguéis vosotros mismos si merece la pena, o como dice mi prima, hago unos razonamientos que ni yo misma consigo comprender.

 
    Llevo mucho tiempo intentando escribir. Miento. Llevo mucho tiempo escribiendo cosas que no me gustan, que me suenan a quejas de niña pequeña, son caprichosas y repetitivas. Me resulta muy fácil escribir cuando las cosas van bien. También solía ser fácil cuando iban mal, porque siempre fui muy ilusa, podía estar en una situación desastrosa, pero la esperanza siempre era lo último que perdía. Ahora… No veo nada. No puedo hablar de una gran felicidad porque me he dejado caer en una rutina que no me conviene, dado que ni siquiera me está sirviendo para estudiar. No pasa nada nuevo, y por tanto, no hay grandes alegrías. Tampoco puedo hablaros de lo mal que estoy. No he perdido un gran amor, y realmente no me ha pasado nada que me dé derecho a quejarme. Me he quedado en el limbo.
    No voy a mentir. Esto no significa que no lo esté pasando mal. Estoy en una época un poco dura, pero soy consciente de que no he terminado de asimilar que tengo que ser más responsable, y se me junta con que tengo unos amigos que me mantienen distraída una parte importante del tiempo, y así se van pasando los días. Todo lo que me está pasando ahora es consecuencia de mis propios actos: estudiar poco, hablar de más… Nada nuevo para los que ya me conocéis. Pero, como ya os he dicho, hay algo que ha cambiado. Ya no veo tan claro que vaya a llegar un caballero andante que me vaya a hacer olvidar todo. No digo que no vaya a pasar, simplemente digo que no se si pasará.
    Llevo un tiempo con la canción de Fergie en la cabeza, y es que hay unas frases que siempre salen en estos momentos: "Fairytales don't always have a happy ending, do they? It's time to be a big girl now… And big girls don't cry". Un amigo mío lo oyó, y me respondió que las chicas mayores son un rollo. Y que, aún así, a veces también lloran.
    ¿Sabéis qué? A lo mejor mi amigo tiene razón. No tengo que ser mayor. Ni tengo que dejar de llorar por el motivo que sea, a veces es necesario. Pero ni eso ni la incertidumbre deben hacer que deje de disfrutar de las pequeñas cosas que van llegando poco a poco. Y, ¿quién sabe? A lo mejor llega alguien que, aunque no sea quien me haga olvidar todo, me ayude a levantarme y a empezar de nuevo. Pero poco a poco. Todavía tengo dos largas semanas de exámenes. Y luego… supongo que todo es posible, ¿No?

sábado, 18 de junio de 2011

Citas robadas

    When faced with choices, simply toss a coin. It works, not because it settles the question for you, but because in that brief period of time when the coin is in the air

You suddenly know what you are hoping for.

domingo, 12 de junio de 2011

Ese deseo que siempre pides.


Un amigo de mi hermano hablaba del placer de esos fuegos artificiales de verano, una de las pocas cosas que nos hacen mirar por encima de nuestro ombligo.
No solo le plagio, sino que le contradigo. Porque hay un placer todavía mayor: tumbarte en la playa. Cuando ya está entrada la noche y no hay ni una sola luz.
Miras al cielo. Y ahí está. Esa masa de estrellas que velan la noche. Cada vez que bajo a la playa, o subo a la montaña, me sorprende. Y después de mucho tiempo esperando, la ves. Esa estrella fugaz, que tanto deseabas. Y sin saber si se cumplirá, cierras los ojos y lo pides… Ese deseo que siempre pides. Pero yo lo sé. Tú lo sabes. Y todos lo sabemos. Esta será la definitiva.

domingo, 5 de junio de 2011

Y podrás decir: ¡Te lo dije!

    Recuerdo aquella vez que nos pusimos a escuchar música en tu casa. También me acuerdo de cómo te reíste de mí, y dijiste: Asun es esa clase de niñas que se pone esta frase de la canción en el nick. Yo me defendí, dije que no, que menuda tontería, y nos echamos unas risas.

    ¿Sabes qué? Hoy, me podrías decir ¡Te lo dije! No me la voy a poner en el nick, ni en mi estado de tuenti, ni en facebook. Ni siquiera la voy a publicar en twitter, y mira que ahí pongo absolutamente todo lo que se me pasa por la cabeza (a pesar de las quejas de algunos de mis amigos). Pero necesito dejarlo por escrito, así que lo dejo aquí, donde sé que no lo vas a leer. Pero sabes que es verdad, que a nuestra última cita no fuimos ni tú ni yo. Yo no fui por miedo a que tú no fueras. Y tú por miedo a que fuera yo.




    Un beso,



lunes, 30 de mayo de 2011

La Culpa es de uno.


Creo que tenés razón
la culpa es de uno cuando no enamora
    y no de los pretextos
    ni del tiempo

 
Hace mucho muchísimo
que yo no me enfrentaba
como anoche al espejo
y fue implacable como vos
    mas no fue tierno

 

 

Fragmento de La culpa es de uno de Mario Benedetti.

domingo, 29 de mayo de 2011

Noches de estudio que te hacen desvariar.


    Como me toca quedarme toda la noche estudiando psicología… (o como lo llaman en mi universidad, Comportamiento Organizacional), os dejo aquí un fragmentito para que os "divirtáis" conmigo… y para que, aunque no me entienda ni yo, sepáis que los psicólogos tienen teorías… ¡incluso para mí!
    Auto consistencia cognoscitiva: Uno de los aspectos más importantes en nuestra motivación es el de alcanzar el acuerdo con nosotros mismos. Nuestra necesidad de coherencia haría que una vez tomada una decisión, pasásemos una cierta cantidad de tiempo, gastásemos una cierta cantidad de energía, en convencernos de la bondad de tal decisión, de haber decidido correctamente. Ello explicaría la persistencia en el mantenimiento de posturas erróneas en personas que se implican en sus decisiones (…)
(Determinantes del Comportamiento Laboral, Prof. Antonio Núñez Partido)

 
    ¡Hala! ¡Ahí os dejo! Que todavía me queda mucho por estudiar y muy poquito tiempo… Si a lo largo de la noche voy encontrando alguna teoría con la que me identifique y que me haga gracia, actualizaré el post. Además, insto a que, si algún psicólogo lee esto (o alguien que no sea psicólogo pero tenga una teoría lógica o divertida), me diga por qué SIEMPRE me dejo todo para el último momento. O, como siempre, cualquier otra cosilla que tenga que ver con el post y que os apetezca decirme.
    Un besito,

P.D. ¡Lo encontré! Es el Enfoque del Procesamiento de Información. Por lo visto, Stenberg divide la inteligencia en tres partes importantes:
    1. Académica: Los mecanismos para planificar tareas, que él denomina Metacomponentes. Son aquellas aptitudes de las que nos valemos para planear y evaluar la resolución de los problemas a los que nos enfrentamos, más la memoria, y la originalidad y la capacidad creadora
    2. Experiencial: Aquellos otros mecanismos que son resultado de nuestra experiencia, que operan casi de forma automática, según el nivel de práctica alcanzado, y que utilizamos intuitivamente en la resolución de problemas
    3. Social: la "Inteligencia práctica" o "Conocimiento tácito". Es decir, esos "trucos" o la distinta sensibilidad que poseemos para acceder y operar con la información No Verbal que recibimos y emitimos constantemente.
    Algo me dice que Stenberg y yo no nos habríamos llevado muy bien…
P.D.2 Me encanta dejaros parte de mi temario para que lo leáis… ¡Qué mejor forma de compartir mi tortura! Jajaja Que sepáis que lo siguiente es la personalidad, así que… ¡Rezad para que no haya ningún fragmento con el que me sienta identificada!
P.D.3 Habéis tenido suerte, no voy a compartir nada del tema de personalidad. Pero antes de terminar con la asignatura, os voy a dejar un último fragmento, esta vez sobre un tipo de filtros en la comunicación y el problema de selección de contenidos.
    La definición de la situación: ¿Cómo se llama esto que está pasando entre nosotros? ¿Es quizá una charla trivial, una conversación de amigos, el principio de un enamoramiento? ¿Es nuestra conversación una consulta entre profesor y discípulo, o se trata en realidad de una petición de ayuda más profunda? Es vital aclarar cómo llamamos a una situación, porque, aun sin proponérnoslo, tienen un nombre que está condicionando el tono, la profundidad, el contenido de toda nuestra relación. Y quizá, sino tenemos la misma definición, se pueden estar generando solamente incomprensiones y desencuentros.
Todos los fragmentos que he utilizado para este post tienen la misma referencia: son los apuntes utilizados en clase "Determinantes del comportamiento laboral, Apuntes básicos para la asignatura Comportamiento Organizacional", por el Prof. Antonio Núñez Partido.
    En fin, un día después de haber empezado a escribir el post, y tras muchas modificaciones, me despido como siempre.
    Un beso,

viernes, 27 de mayo de 2011

You know I would have taken the bullet if I saw it.


    Te levantas, te duchas, desayunas y te vas a clase o al trabajo… Por fuera parece lo mismo de siempre, pero no sabes por qué, no puedes parar de darle vueltas… Claramente, hay algo que no cuadra. Te dices a ti mismo que no, que son imaginaciones tuyas, que todo sigue igual que ayer y que no hay motivo para que le dediques ni un minuto más de tu tiempo. Lo destierras de tu cabeza, ahora tienes cosas mucho más importantes en las que centrarte. Pero cuando te quieras dar cuenta, volverá a estar ahí, como un mosquito que no te deja dormir en una noche de verano.
    De verdad os lo digo, que deseo más que nada en el mundo que sólo sean imaginaciones mías. Quiero pensar que las relaciones no se van enfriando poco a poco, y daría un brazo por que alguien me dijera que no ha sido culpa mía. Me lo repito una y otra vez: estamos en época de exámenes, es normal que no tengan tiempo para pensar en tonterías. Rezo todas las noches para que cuando acabemos, y llegue el verano, vuelvan a contar conmigo como si no hubiera pasado un solo día.
    Espero que sólo sean tribulaciones de madrugada, que sólo sean nervios por el examen de mañana. ¿Creéis que soy demasiado ilusa?
    Un beso,

domingo, 22 de mayo de 2011

¡Pobre mujer!


    En un principio, hice propósito de no meterme en política en el blog. Pero hoy, día de elecciones, es un buen momento para poder compartir con vosotros un artículo que publicó César Vidal en El Economista. Evidentemente, no espero que todos compartáis lo que expone, pero sí que espero que os haga reflexionar como hizo conmigo.

 
Creo que alguna vez les he hablado de la esposa de un amigo mío que padece serios problemas de salud. La causa de su desgracia reside en el alcoholismo. Por razones que no vienen al caso, comenzó a beber con desmesura cuando era joven y esa circunstancia minó su salud, su vida y la existencia de su familia. Hace un par de años, visto que podía acabar muerta en cualquier momento o por una cirrosis o por un cáncer de hígado, la esposa de mi amigo se planteó seriamente dejar de beber. No llevó a cabo sus propósitos, pero, al menos, detectó dónde estaba el mal y cada vez se le fue haciendo más difícil beber al mismo ritmo. Todo parecía ir en la buena dirección hasta que este fin de semana un grupo de amigos se le plantó enfrente de casa instándola a bajar a tomar una copichuela con ellos.
    Los argumentos que alegaban eran triviales a la par que insistentes: "El alcohol alegra la vida", "para cuatro días que vamos a vivir, lo menos que podemos hacer es disfrutarlos", "al que no le gusta el vino es un animal o no tiene un real", etc., etc., etc. En algún momento, de manera tímida, la mujer de mi amigo intentaba aducir que era precisamente el alcoholismo el que le había llevado hasta donde se encontraba, pero inmediatamente, los visitantes le instaban a pasar por alto ese razonamiento insistiendo en que "beber es salud".
    Dirán ustedes que la mujer de mi amigo es tonta de capirote y que sus relaciones sociales o son unos criminales o unos descerebrados. Quizá. Pero ese espectáculo –ampliado por miles – es el mismo que llevamos viendo hace quince días en la Puerta del Sol. La izquierda ha aniquilado de manera pavorosa el empleo, la riqueza, la educación y el futuro de millones de personas en España. ¡En protesta frente a esa realidad, a gente se concentra pidiendo aún más medidas de izquierda y atacando a Esperanza Aguirre, presidenta de la única CCAA que crea empleo! No digo que no haya buena fe en todo esto, e incluso las mejores intenciones, pero difícilmente se puede actuar de forma más necia y peligrosa. Tanto como aquellos que para curar a la alcohólica esposa de mi amigo la invitan a beber más vino.

 

 
    En fin, me despido animándoos a todos a salir a votar, sea cual sea vuestra ideología. Porque es así, y no sentándonos en una plaza a perjudicar a los comerciantes de la zona como vamos a conseguir cambiar las cosas.
    Un beso,

viernes, 20 de mayo de 2011

Indecisión… ¿o no?

    Señores, yo no soy indecisa. Soy TERRIBLEMENTE INDECISA. Si, en mayúsculas y resaltado en negrita. Una de las cosas que más me cuesta en el mundo es tomar una decisión. A mí se me ocurren las cosas, las pienso un rato, cambio de opinión, las consulto con la almohada, vuelvo a cambiar de opinión, le doy un par de vueltas y cambio de opinión. Si puede ser, lo hablo con una amiga (Adriana, Clara, Elena… No sabéis lo que me han tenido que soportar, ¡pobrecitas!) y no os vais a creer lo que suele pasar después de consultarlo con ellas… ¿Nadie? ¡Si, señores! ¡Cambio de opinión! Podría seguir ilustrándolo, pero creo que ya os hacéis una idea vosotros solitos.

    Esto puede traer dos problemas gordos: Que te pase factura, y que mediante esa indecisión estés tomando una decisión. Si no os importa, vamos a hablar de éste último. A veces, no pasa nada. No me decido sobre qué camiseta comprar, y por tonta, se acaban agotando. Pero las hay más graves: no me decido a mandar mi CV, no me decido si me quiero ir al extranjero o no… Son ochocientas mil cosas que consiguen que, en mi día a día, no sea yo quien controle lo que quiero hacer. Porque cuando ya ha pasado, me doy cuenta de que no ha sido por mí, sino por otros. Y no quiero que sean los demás, conocidos o no, quienes tomen decisiones por mí.

    En fin, supongo que ahora que ya he tomado una decisión, sólo me falta valor y encontrar el momento. ¡Deseadme suerte para que no tenga que venir a hablar de cuando la indecisión pasa factura!

    Un beso,


lunes, 16 de mayo de 2011

Choices…


    He estado viendo una serie de televisión a la que soy adicta, y en un momento dado, los protagonistas han tenido una conversación con la que me he sentido identificada. He cogido un trozo que os voy a dejar aquí (aunque un poco "tuneado" para que tenga sentido fuera de contexto). Y es que es verdad, que a veces cometemos errores, pero gracias a ellos, al salir adelante, nos damos cuenta de que hemos conseguido sacar algo bueno de toda la situación.
    " I've made a lot of choices that have gotten me here. I deserve this. But it's ok, because if had chosen differently, I wouldn't have really met you. "

 
    Hoy estoy baja de ánimos. Y puede ser (aunque solo sea una teoría) que escuchar canciones tristes no esté ayudando. Pero se me pasará, como a todos. Ahora en dos minutillos me iré a la cama y me acostaré pensando en alguna historia con un final feliz. Con un poco de suerte, tendré un sueño de esos que te dejan una sonrisa marcada en la cara. Y gracias a eso, me levantaré feliz. Seguro que sí.
    Un beso,

 
    PD: Soy absolutamente consciente de que tengo tendencia a escribir cuando estoy de bajón, y quiero que sepáis que he hecho firme propósito de escribir también cuando esté contenta, porque no siempre soy así. Suelo tener una sonrisa dibujada en la cara y me encanta hacer el payaso, y me encantaría poder compartir eso con vosotros.

lunes, 18 de abril de 2011

Lunes


    Hace poco, estando desanimada, un amigo me dijo una frase que quiero compartir con vosotros:
    "Recuerda que cada lunes es una nueva oportunidad para empezar bien la semana"
    Él me la dijo a mí, y yo os la digo a vosotros, porque a todos nos hace falta de vez en cuando que nos den ánimos para afrontar lo que nos espera.

 
    Un beso,

jueves, 10 de marzo de 2011

Un fin de semana en Asturias.


    El otro día, después de muchísimo tiempo, me encontré con Jaime, el hijo de unos amigos de mis padres, con el que siempre me he llevado muy bien, y me contó que al final no se iba a Asturias a un cumpleaños como llevaba mucho tiempo planeando porque sus padres no querían que hiciera tantos kilómetros conduciendo él solo. Estuvimos hablando un rato, y cada uno nos fuimos a nuestra casa. No le di mayor importancia hasta que, cuando llegué a casa, me volvió a llamar por teléfono…

    Sin que yo me diera cuenta, llegó el viernes, y con él, el fin de semana. Cuando (¡por fin!) llegó el final de la última clase, y salí de la universidad, allí estaba Jaime, esperándome para que nos pudiéramos ir. Aunque el viaje duró varias horas, no parecieron tantas, porque nos pasamos todo el tiempo hablando, haciendo el payaso y cantando. Sonará absurdo, pero en esas pocas horas, nos conocimos mucho más, hablamos de ochocientos temas distintos, algunos serios, y como ya he dicho, muchos absurdos.

    Del fin de semana no hay mucho más que contar, fuimos a la playa, me enseñó la zona, por la noche fuimos al cumpleaños con sus amigos, y al día siguiente nos volvimos a casa. Visto desde fuera parece una tontería, pero para mí, el finde ha sido una pasada: hizo un tiempo estupendo, Asturias estaba (y es) precioso, y tuve la oportunidad de conocer a Jaime un poco más. Y la verdad, no sé qué ha sido, porque no ha pasado nada que no os haya contado, pero me he quedado con una sonrisa de oreja a oreja, que parezco tonta, durante toda la semana después del finde.


 


PD: Los que me conocéis un poco más, sabéis que tengo mucha imaginación y sobre todo, cierta tendencia a perder el tiempo montándome mil películas que nunca se cumplen, pero no sé por qué, ésta quería compartirla con vosotros.

Un beso,



martes, 1 de marzo de 2011

¿Y cómo explicarlo?


    Me vengo con vosotros una vez más para contaros. Os cuento que todo el mundo tiene días buenos y días malos. Desgraciadamente, hoy es uno de los últimos. Estoy agotada y me da la sensación de que este semestre va a ser muy largo. No me ha quedado más remedio que ponerme un objetivo muy duro para este semestre, y hay muchísima gente que confía en que lo voy a conseguir, pero últimamente no paro de pensar que no voy a poderlo cumplir. Ahora mismo necesito a mi mejor amigo y no está aquí. De hecho, probablemente ni siquiera sepa lo que está pasando ahora mismo, y yo no sé ni si quiere saberlo.
    Pero como ya he dicho, también existen los días buenos. He tenido la suerte de conocer esta semana un grupo de chicos que realmente merece la pena. Son ese tipo de gente con el que puedo estar y ser yo misma, y además, no paro de reírme (aunque por lo que me han dicho, a alguno de ellos le llamó la atención lo muchísimo que puedo llegar a hablar… jajaja). Así que voy a intentar pensar en estos momentos buenos, y que en cuanto pase el semestre todo va a ser como antes, e incluso, si ellos siguen aquí, será mejor.
    Y me voy con una pregunta: Cuando estáis pasando por un mal momento, ¿En qué o en quién pensáis que os ayude a pasar la mala racha?
    Un beso,

sábado, 22 de enero de 2011

You’re perfect to me

   Quiero compartir esta canción con vosotros, porque tiene un mensaje que creo que tiene que llegar a todo el mundo.

    ¿Por qué? Porque todos, en algún momento nos hemos sentido mal, y hemos necesitado alguien que nos diga "You're fucking perfect to me".

    Un beso,




jueves, 20 de enero de 2011

¡Cada vez queda menos!


    Bueno señores, ya he hecho tres exámenes (inglés, microeconomía e investigación de mercados), así que solo me quedan estadística, contabilidad financiera, matemáticas financieras y derecho. Termino el 31 de enero, y cuento con volver a estar con vosotros a partir de entonces.
    ¿Vosotros qué tal lo lleváis? Espero que mejor que yo… Jajaja ¿Estáis estudiando como yo, o habéis acabado ya vuestros estudios?
    Bueno, os abandono que me debería haber retomado la estadística hace media hora y sin embargo, aquí sigo.
    Un beso,

lunes, 3 de enero de 2011

Tradiciones


    Como os prometí… ¡aquí está el blog sobre tradiciones navideñas! En mi familia, vamos todos a casa de mi abuela materna el día 24 por la noche, a cenar, y después de la cena, abrimos los regalos que nos ha traído el niño Jesús. Además, al día siguiente volvemos todos a comer, que normalmente en invierno no coincidimos mucho y así nos vemos un poco más.


    Poco después, el 26 o el 27 (el día varía cada año, dependiendo de lo que venga mejor), nos vamos a Pamplona, a ver a nuestra abuela materna. Como además somos muchísimos primos, cuando nos juntamos todos es una pasada. Aquí hay una tradición que nunca falla: "Las profecías". Cada miembro de la familia que quiera participar tiene que hacer tres profecías sobre el año que todavía no ha empezado: una a nivel familiar, una a nivel nacional y la última (como ya habréis adivinado), internacional. Cuando terminamos (o a veces antes de empezar con las del año nuevo), tomamos las del año anterior y vemos cuales se han cumplido.


    Finalmente, tenemos la de reyes (doy por supuesto que la de las uvas de Nochevieja la conocéis, si no es así, dejadme un comentario y actualizo el post), que nos levantamos pronto (aunque cada vez menos, porque ya no hay un hermano pequeño que no pare de dar saltos por el pasillo a las de la mañana…) y entramos desde el pasillo hasta el salón por orden de edad, primero el mayor, que es mi padre y el último mi hermano pequeño. Esto, aunque no lo parezca tiene su sentido, y es que a mi padre le encanta chincharnos. De hecho era muy gracioso, porque Pepe (el pequeño) iba empujando y poniéndose nerviosísimo, porque no veía nada y mi padre siempre decía que no había regalos para los pequeños. Después de abrir los regalos, desayunamos chocolate caliente y Roscón de Reyes casero.


    Bueno, ¡espero que me contéis como son vuestras tradiciones navideñas!
    Un beso,