Cuenta la mitología griega que los humanos fueron creados
con cuatro brazos, cuatro piernas, y dos caras. Temiendo su poder, Zeus los
dividió en dos seres, condenándolos a pasar sus vidas en busca de la otra
mitad. – El Banquete. Platón.
Cerraba los ojos, y lo notaba, sabía que era él, sin saber
quién era. Y siempre, cuando le iba a poder ver… Despertaba.
Le daba mil vueltas cada vez que pasaba. ¿Quién era? ¿Por
qué sentía que conocía a una persona que nunca había visto, y a la que no podía
poner cara? ¿Por qué era especial? ¿De dónde había salido?
Hasta que llegó aquella noche. Hizo falta un solo segundo
para volver a recordar esa sensación. Esa cara que ya conocía. Y mil preguntas
que la acompañaban.
Dos sonrisas, una en cada uno de ellos. Y fue la primera de
muchas para los dos.
Recordó una pregunta: ¿Por qué siempre miras a los rubios si te gustan más los morenos? Y rió.