Vueltas y vueltas. Una detrás de otra, hasta que te mareas y te caes.
Pasar de caerse de risa a preocuparse por tonterías.
De no darle importancia a nada, a que todo sea un problema.
¿Qué es más fácil, solucionar los problemas que surjan y aprovechar lo que haya, o empezar de cero?
Y sobre todo, ¿Cómo sé si merece la pena?
No hay comentarios:
Publicar un comentario