"Yo quiero, pero no os voy a decir qué.
Todo. Nada. Un helado de manzana verde. El mundo. Conocer Biarritz. Ver atardecer. Turismo por Madrid. Un vestido de encaje. Una sonrisa.
Ponerme morena, aunque quizá eso sea pedir demasiado.
Y algo más."
Reflexiones de madrugada, o en su defecto, de esos momentos en los que no se aguanta ni un minuto más.
martes, 30 de julio de 2013
lunes, 29 de julio de 2013
A veces pasa.
No es fácil. Es algo que sabía desde antes, y es que a veces no mola nada tener imaginación. Ves esa escena una y otra vez en tu cabeza. A veces cambia y el final es distinto. Se cierra la puerta del portal y vas a casa. Duermes hasta las tres del mediodía, cuando te levantas con cara de malas pulgas, y tu padre grita fingiendo sorpresa: "¡Pero si es mi Bella Durmiente!" Pero te ríes, como te has reído todos los fines de semana desde hace ni se sabe el tiempo.
Otras veces el final da escalofríos, acabas sacudiendo la cabeza y subes el volumen de la música hasta que piensas en otra cosa.
La mayoría de las veces ni te acuerdas, y cuando lo piensas es de forma racional. Sabes lo que ha pasado y sabes lo que falta hasta que se termine. Lo que no sabes es cuánto falta. Pero no importa, porque lo peor ya ha terminado y no va a volver a ocurrir.
Ahora mismo estoy confusa. Mezclo sentimientos, y me pongo triste por cosas que no me han ocurrido a mí, y eso que a mí me queda un buen trecho por recorrer hasta que me puedan romper el corazón. Llegará, y será una buena noticia que pueda ocurrir. No que ocurra, pero sí que exista esa posibilidad. Hasta entonces, queda vivir como si estuviera en un concierto. Escuchar la música como si fuera un directo cuya canción no conozco. Cerrar los ojos y vivirlo. Empaparme de cada nota y de cada sentimiento. Y sonreír. Porque con una sonrisa y tiempo se cura todo.
viernes, 26 de julio de 2013
Paciencia.
Cada vez más nos encontramos con casos en los que, por culpa de una serie de personas, la gente sufre. A veces se trata de malversación de fondos públicos, otras veces son estafas, en algunos casos es porque, por diversos motivos o actuaciones, ha habido un daño físico e incluso se han llegado a cobrar vidas.
En un momento de dolor todos queremos explicaciones, un motivo o un culpable, y es lógico. El problema llega cuando se quiere rapidez en todos los procesos, tanto de investigación como de toma de decisiones. En situaciones tan delicadas, hacer las cosas bien lleva su tiempo y meter presión solo lleva a errores garrafales que perjudican a ambas partes.
Lo mismo ocurre cuando se hacen juicios de valor sin conocer todos los hechos. Se tenga o no influencia en la decisión final, una acusación pública tiene consecuencias ya sea provocando un daño moral, un perjuicio a la imagen del acusado, o una presión en el juicio que lleve a decisiones precipitadas.
No quiero que penséis que defiendo criminales o a cualquier otro culpable. Yo soy la primera que en un momento dado ha buscado un culpable para hechos graves. Pero todos tenemos derecho a un juicio justo, y no lo será tampoco para nosotros si la sentencia no es la correcta.
Las cosas de palacio van despacio. Ante todo, paciencia.
miércoles, 17 de julio de 2013
Y una pronta recuperación.
El primer signo de recuperación fue llorar. El segundo fue querer escuchar música. El tercero, querer escribir.
A ver qué pasa si mi penalista decide no meterse en líos.
A ver qué pasa si mi penalista decide no meterse en líos.
lunes, 8 de julio de 2013
Y que te quiten lo bailao.
Ríe. Piensa. Llora. Vuelve a intentarlo y por tanto, vuelve a empezar hasta que consigas que te salga bien. Apuesta fuerte, que quien no juega no gana y tú puedes ganarlo todo.
Que no te salga bien no significa que hayas perdido, sino que estás un paso más cerca de conseguirlo. Aprende con cada fallo y disfruta cada segundo. Ríe hasta que te duela toda la cara. Ríe hasta que no aguantes las ganas de ir al baño. Ríe hasta que se te salten las lágrimas. Ríe. Ríe. Ríe.
¿Sabes qué? Los recuerdos duelen un rato pero luego se cura. Volverás a pasar por allí una vez más y sonreirás. A lo mejor incluso sueltas una carcajada al recordar ese momento. Que piensen que estás loco y sobre todo, que te quiten lo bailao.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)