Tengo que ser fuerte. No es momento de llorar. No has venido aquí a desahogarte, has venido a apoyarle. Muestra entereza.
Y avanzas. Un pie detrás del otro, un paso detrás de otro hasta que llegas. Y te da un abrazo que te hubiera recompuesto si estuvieras rota en mil pedazos sin necesidad de usar pegamento. Y es que una vez más, incluso en esta situación, y después de tanto tiempo, es él quien te sujeta a ti, y te saca una sonrisa.
Si el abrazo le sirvió la mitad de lo que me sirvió a mí, me doy por satisfecha.
Y avanzas. Un pie detrás del otro, un paso detrás de otro hasta que llegas. Y te da un abrazo que te hubiera recompuesto si estuvieras rota en mil pedazos sin necesidad de usar pegamento. Y es que una vez más, incluso en esta situación, y después de tanto tiempo, es él quien te sujeta a ti, y te saca una sonrisa.
Si el abrazo le sirvió la mitad de lo que me sirvió a mí, me doy por satisfecha.
No hay comentarios:
Publicar un comentario