¿Qué haríais si estuvierais completamente seguros de que nada puede acabar mal?
Yo, para variar, hablaría durante horas. Explicaría decisiones, aclararía malentendidos, y preguntaría lo que quedó sin responder.
Perdonaría a unos y pediría el perdón de otros.
Sonreiría más, y me preocuparía menos.
Contaría más chistes.
Y cuando nos conociéramos por casualidad, me presentaría, y bailaría contigo.
Total, nada puede salir mal.
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