sábado, 9 de marzo de 2013

Película de una vida

Y decimos que no a caballeros andantes, a la espera de...
¿A la espera de qué? De que otro cuya armadura brille más? ¿Y si le brilla la armadura pero tienes las bisagras oxidadas?
Nos equivocamos todos y cada uno de los días en nuestras decisiones. Y en algunas de ellas, somos conscientes de que nos estamos equivocando en el mismo momento en el que las palabras salen de nuestra boca, o incluso antes. Y aún así, no reaccionamos, dejamos que todo siga igual, porque nos da miedo, no nos atrevemos a ver qué pasaría si decidieramos cambiar nuestra vida, aunque sólo fuera un rato.
Es ahí cuando empezamos a mirar desde fuera, y vemos dos historias paralelas: una, la que es, y otra, la que podría haber sido.
Algún día me atreveré. A ser protagonista en vez de espectador de mi propia vida.

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