Ya le conoces. Le has visto mil veces, y le has mirado a los
ojos a menos distancia de lo que se mira a un amigo.
Pero que haya pasado tantas veces no hace que el escalofrío
deje de recorrerte la espalda a la misma velocidad que cae un rayo, y que fuera
hace tanto tiempo no implica que se te haya olvidado. En lo poco que tardas en
recordar, vuelves a notar ese cosquilleo que te resulta tan familiar, y se te
pone la piel de gallina. Va a pasar.
Pestañeas y de repente dejas de estar mirando un punto fijo,
y tienes más gente a tu alrededor.
Estúpida canción. Déjame estudiar de una vez.
Lo siento por la palabr(ot)a... just COJONUDO.
ResponderEliminar