Ya casi no me acuerdo de lo que se sentía la verte, ni me acuerdo de lo que me pasaba por la cabeza cuando estábamos juntos. Tampoco recordaba esa sensación de incertidumbre o de confusión que tenía siempre después de hablar contigo. Hasta hoy.
No me parece justo que me escribas, ni me parece justo que vengas a verme después de todo este tiempo. Pero lo peor de todo es que lo hayas hecho cuando no puedo defenderme.
Reaparecer en sueños es la peor de las jugadas. Por tu cara dura, y por mi posterior cubo de agua fría.
Supongo que a esto sabe la nostalgia:
Supongo que a esto sabe la nostalgia:
No hay comentarios:
Publicar un comentario