No siempre es tan fácil. Muchas veces decir que no, cuesta. La mayoría es por ilusión. Otras veces serás consciente de que estás pisando el acelerador cuando vas directo contra un muro de hormigón.
Pero ¿Qué haces cuando se juntan en una misma situación la necesidad de huir y la de quedarse? Cuando lo que quieres, lo que necesitas y lo que te conviene son cosas tan extremadamente opuestas, quizás te acabes dejando llevar para no decidir, aunque sabrás dónde vas y el muro esté cada vez más cerca.
Embrace for impact.
No hay comentarios:
Publicar un comentario